Sauna

Aquí las personas experimentan una profunda relajación, en la que radica el efecto antiestrés del sauna. Así mismo libera endorfinas y por lo tanto ayuda a combatir el insomnio. Prepara el cuerpo para otros tratamientos terapéuticos y estéticos.
Tras una sauna, el estado de la piel y músculos es ideal para someterse a una sesión de masaje o a cualquier tratamiento. Ayuda en general a reducir celulitis y adiposidades, torceduras, neuralgias, bursitis, espasmos musculares, rigidez articular y en general dolencias óseo-musculares.